La Docencia Venezolana
El
educador en Venezuela quienes trabajan
en instituciones públicas y con personas jóvenes con necesidad de adaptarse a las sociedades que
van en constante cambio. Por otro lado, una gran mayoría de guías educativos
venezolanos se encuentra amenazado por un aparato de gobierno que no valora la
importancia de la educación en términos generales, y pretende que la docencia y
el aula se conviertan en campos de acción para la ejecución de una politiquería
tan inculta como improductivo.
En
ocasiones, el maestro pareciera estar enfrentado a un gobierno que se muestra
como aparato de propaganda de violencia y antivalores y cumple una función
extraordinaria en todos los niveles. De hecho, debería ser una profesión mucho
mejor remunerada. En algunos países se valora tanto el rol del profesor que es
muy difícil llegar a serlo, y además recibe una paga sustanciosa y justa
por sus extraordinarios servicios. Es lastimoso que en "tiempos de
revolución" la deuda con la educación sea abrumadoramente escandalosa.
El
docente venezolano, no sólo debe poseer conocimientos en el área que ejerza, y
la pedagogía para transmitirlos, sino, capacidades que le permitan lograr un
aprendizaje significativo en sus estudiantes y prepararlos para la vida,
formándolos como seres humanos productivos, conscientes y virtuosos. Entre
estas capacidades se encuentran el autoconocimiento, la autonomía y la
autorregulación, puesto que, el docente debe estar consciente de él mismo,
respetarse, y aceptarse, siendo a la vez autónomo, tomando en cuenta los
sentimientos de sus alumnos en las decisiones a tomar y finalmente, tener
capacidad para dirigir su propia conducta, sin dejarse llevar por emociones
negativas que puedan perjudicar a sus alumnos.
Asimismo,
debe poseer capacidad de diálogo y comprensión crítica, estableciendo una buena
comunicación con sus alumnos, a fin de canalizar sus temores y deficiencias,
las cuales muchas veces expresan con indisciplina y conflictividad, además de
saber transformar el entorno y buscar la raíz de los problemas personales y
sociales, de sus estudiantes, considerando las distintas lecturas que puedan
tener, para lograr una comprensión objetiva de la realidad, y aportar las
soluciones correspondientes.
“Las
etapas de formación inicial, inserción y desarrollo profesional deberían de
estar mucho más interrelacionadas para crear un aprendizaje coherente y un
sistema de desarrollo para los profesores…Una perspectiva de aprendizaje a lo
largo de la vida para los profesores implica para la mayoría de los países una
atención más destacada a ofrecer apoyo a los profesores en sus primeros años de
enseñanza, y en proporcionarles incentivos y recursos para su desarrollo
profesional continuo. En general, sería más adecuado mejorar la inserción y el desarrollo
profesional de los profesores a lo largo de su carrera en lugar de incrementar
la duración de la formación inicial” (OCDE, 2005a, 13).
Pero hay que destacar como es importante para el éxito de
cualquier programa la escuela, incluyendo por supuesto a su equipo directivo,
en apoyar e integrar a los nuevos profesores. Y aquí es donde vemos las mayores
dificultades. Manteniendo una línea de acción en apoyo y recursos rumbo al
desarrollo profesional docente, que permita que el programa se inserción forme
parte del proyecto educativo y de mejora de la escuela.
Referencias
bibliográficas
Carlos Marcelo (2008). Los comienzos en la docencia: un profesorado con buenos principios.
Alirio
Pérez. (2014) El docente venezolano El Universal
